La Capital
“La Capital es una nación libre, libre de guerras, libre de conflictos, libre su gente. Todo lo que ves es libre. Pero eso, tú, Dalyo, ya lo sabes, ¿verdad?” - Lancer Mikami.
¨La Tierra de los Aventureros¨
“OCU” Organización del Continente Unido
La División finalizó oficialmente el 30 de junio del año 466, con la firma del tratado conocido como “Libertadores”, un pacto que establecía una tregua entre todas las naciones y sociedades que habían participado en la guerra.
Ese mismo día, se inauguró la “Organización del Continente Unido” (OCU), un órgano surgido de la alianza entre antiguos gobiernos, dedicado a garantizar la seguridad de sus pueblos en un futuro libre de conflictos armados.
Este acuerdo solo fue posible gracias a un acto de traición, o de valentía, según quién lo narre, protagonizado por Lanz Kirtley, el hijo menor del rey de Mazdia. Tras presenciar el evidente deterioro mental de su padre, Douglas, Lanz decidió enfrentarlo en un duelo para detener lo que consideraba una locura irreversible.
La contienda tuvo lugar en territorio elfo, justo después de que Mazdia iniciara una invasión total sobre Eldia. Douglas estaba dispuesto a sacrificar hasta el último de sus hombres con tal de arrasar la nación que tanto había resistido contra ellos. Lanz, por su parte, había abandonado Rakoon, la capital Mazdia, un mes antes, con el único propósito de detener a su padre antes de que alcanzara un punto de no retorno.
Luego de negociaciones fallidas con su padre para hacerlo entrar en razón, Lanz no solo terminó con su vida, también terminó con la guerra al asumir el cargo de su nación y detener las agresiones en todos los frentes al iniciar un nuevo tratado improvisado en suelo élfico.
La Organización del Continente Unido comenzó a operar oficialmente el 1 de julio del año 466, un día después de la firma del tratado. Sin embargo, la reconciliación ya había iniciado la tarde anterior, cuando los líderes alentaron a sus soldados a estrecharse las manos, dejando atrás años de rencor y violencia.
Para el anochecer, los ejércitos kromas, humanos, dreadtor y elfos compartían raciones con mazdios y zuras, historias y silencios en la hierba. El mundo respiraba.
Pero más allá de sus edificios, consejos o documentos oficiales, la OCU se construye cada día en los gestos pequeños: en los elfos que comparten laboratorios con humanos, en los kromas que enseñan estrategia militar a las nuevas generaciones de mazdios, en las madres dreadtor que reciben ayuda alimentaria de soldados que antes invadieron sus tierras. En los científicos que, tras años de fabricar armas, ahora crean vacunas. En los profesores que enseñan idiomas de otras naciones en escuelas recién fundadas.
En sus inicios, la OCU fue un milagro. Luego, una organización política. Ahora, es una maquinaria que avanza, se corrige, tropieza, pero no se detiene.
La OCU carga con cicatrices, pero también con dirección. La OCU no es solo un símbolo de unidad: es la prueba de que el mundo puede rehacerse con manos rotas.
Eventos Históricos
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Conformación de la “OCU” - Organización del Continente Unido (1 de julio del año 466):
La OCU surge como una respuesta directa al agotamiento colectivo que dejó La División. No fue concebida únicamente como un tratado de paz, sino como una estructura permanente destinada a impedir que el continente volviera a fragmentarse por la ambición del apoderamiento de la masa territorial central, actualmente conocida como “La Capital”. Desde su instauración, la organización se propuso eliminar la noción de fronteras como barreras absolutas y reemplazarlas por cooperación, intercambio y responsabilidad compartida.
Más que un símbolo político, la OCU se transformó en un compromiso activo entre naciones que, hasta hacía poco, se exterminaban entre sí. Su existencia representa el cierre definitivo de una era de conflicto abierto y el inicio de un experimento arriesgado.
Inauguración del Programa “Laxed” (Abril del año 471):
El programa Laxed marcó el primer gran proyecto tangible de la OCU más allá de la diplomacia. Concebido como una iniciativa científica conjunta, su objetivo fue explorar los límites de la medicina, la química y la biología de las distintas razas humanoides que integraban el pacto.
Por primera vez, el conocimiento dejó de pertenecer a una sola nación. Laboratorios compartidos, científicos de distintas especies trabajando codo a codo y recursos distribuidos sin distinción dieron paso a avances que transformaron la vida cotidiana en Inaros. Enfermedades antes incurables comenzaron a tratarse, prótesis y tratamientos experimentales con el propósito de sanar física y mentalmente a los que habían sufrido la guerra se volvieron comunes, y la tecnología avanzó a un ritmo nunca antes visto.
Laxed no solo sanó cuerpos: consolidó la idea de que el progreso conjunto era posible.
Última ciudad de La Capital en ser fundada (30 de febrero del 486):
Loveridge no nació como un centro de poder ni como un núcleo comercial, sino como un memorial viviente. Su fundación fue un acto colectivo de reconocimiento a la resistencia y al sacrificio individual frente al horror de la guerra.
La ciudad lleva el nombre de un teniente kroma que eligió permanecer en pie cuando todo estaba perdido, defendiendo una colina cuya caída habría significado la muerte de decenas de heridos indefensos. Su acto retrasó lo inevitable, pero salvó innumerables vidas.
Tras su muerte, el mundo comprendió algo que hasta entonces había subestimado: la extraordinaria fortaleza física de los kromas. Loveridge se convirtió así en un símbolo doble: de sacrificio y de una verdad racial que alteraría el equilibrio de poder en los años siguientes.
El Proyecto Fallido de la Coalición (Otoño del 489):
El Proyecto de la Coalición nació como una propuesta para redefinir el concepto de seguridad global. En lugar de ejércitos destinados a la guerra, se planteó la creación de un cuerpo de lo que mazdios y kromas llamaban “Cuerpo de Policía Militar”, encargado de mantener el orden interno, administrar el estado y proteger a la población civil bajo el amparo de la OCU.
Aunque la idea fue bien recibida en un inicio por todas las naciones, pronto despertó temores profundos. Para algunos, especialmente para un elfo conocido como: “Fragger Paitsaks” y sus seguidores, este nuevo orden no era más que una forma encubierta de dominación, con Mazdia como eje central del poder.
Sin embargo, la oposición de Paitsaks no se limitaba a la desconfianza política. En secreto, él y los suyos trabajaban en una visión alternativa del futuro: la manipulación de la materia oscura como herramienta para crear seres superiores. Las primeras pruebas, realizadas en animales, mostraron resultados aterradores y prometedores a la vez. Tras un periodo crítico de rechazo físico, los sujetos desarrollaban capacidades que superaban los límites naturales conocidos.
Cuando las pruebas se extendieron a los elfos, el proyecto cruzó un umbral irreversible. El resultado fue el surgimiento de una nueva raza, más fuerte, más rápida y más inteligente que cualquiera existente hasta entonces. Con ello, el Proyecto de la Coalición quedó condenado al fracaso al tener que enfrentarse nuevamente a otra guerra igual de caótica que la primera. En verdad, la paz no había eliminado la ambición, solo la había transformado.
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El 7 de diciembre del año 501, se oficializa la creación de la “AGEU” (Actual Guardia Elfo Unificada), una organización militar que, en apariencia, nace con el objetivo de participar en las reparaciones estructurales y sociales de La Capital, en cumplimiento con los acuerdos posguerra que prometían una compensación a los daños causados por la raza de los elfos oscuros. Sin embargo, muy pronto queda claro que su propósito es otro.
La AGEU comenzaría a ocupar puntos estratégicos del norte y del sur de la región con precisión quirúrgica, estableciendo bases y patrullajes con una organización que difícilmente puede justificarse como apoyo civil. Lo que parecía un gesto de cooperación se revelaría más adelante como un movimiento táctico para extender influencia y poder.
La verdad comienza a desmoronarse cuando “Lancer Mikami”, un elfo veterano de La División, descubre, gracias a información filtrada por la investigadora “Kia Criest”, la verdadera naturaleza de la presencia de la AGEU: una campaña silenciosa para hacerse con el control de La Capital.
A partir de esa revelación, se activa una red de insurgencia, la cual, intenta a toda costa hacer retroceder a la AGEU, quitándole terreno en el sur de La Capital y retrasando su avance en todos los flancos. Mientras la insurgencia reclutaba más miembros a su causa, un plan de reserva para preservar las evidencias de la investigadora fue puesto a prueba.
A día de hoy, toda la inteligencia realizada por la investigadora, busca responsabilizar totalmente a “Trestan Dourgrest”, actual líder de Eldia y fundador de la organización por: el derrocamiento del gobierno elfo de “Kad Holl”, el estallido de la guerra civil en Eldia, la creación de la raza de los elfos oscuros, el estallido de la Triguerra, el “Cataclismo de Kromia” y el estado crítico actual de la especie kroma.
Pero el conflicto se complica. Naciones como Mazdia y Azura, aunque conscientes de la amenaza, no pueden intervenir. Hacerlo significaría violar el Tratado de Paz de la OCU, arriesgando no solo su legitimidad, sino la estabilidad diplomática de todo el continente. Además, la evidencia de la investigadora aún no ha llegado a manos de los gobiernos de la coalición, por lo que carecen de pruebas suficientes para acusar formalmente a Trestan: sus movimientos, aunque sospechosos, aún están cubiertos por el velo de la legalidad.
Mientras tanto, la AGEU avanza. Lo hace lenta, pero implacablemente, bajo la máscara de una fuerza que “protege y reconstruye”.
Superficie
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La Capital se extiende a través de vastas regiones con una diversidad geográfica imponente de un total de 7,26 millones de km².
❄️ Regiones Glaciares y Montañas Nevadas (Norte) 22%
1,60 millones km²
La franja norte está dominada por cordilleras cubiertas de nieve, valles congelados y pasos montañosos extensos. Aquí se encuentran ciudades invernales, mineras y puertos como Loveridge, construidas entre glaciares y picos helados. El norte es una zona de difícil acceso, pero de gran valor estratégico.🌲 Bosques Mixtos, Junglas y Cadena de Montañas Boscosas (dispersos, principalmente en la zona central y oriente) 58%
4,22 millones km²
Un extenso corredor de bosques frondosos y montañas con vegetación densa cruza el centro del mapa. En el centro-sur, las tierras se vuelven más cálidas y húmedas: muchas regiones están cubiertas por espesas junglas, de suelo fértil y biodiversidad altísima. Finalmente, es necesario señalar la franja con colores rojizos y ocres, que indica regiones donde los bosques templados dan paso a un follaje de transición que se mantiene durante todo el año.🌾 Sabana y Terreno Semiárido (Este y Sureste) 10%
0,72 millones km²En fracciones del oeste, este y sureste del mapa, la vegetación se vuelve menos densa. Aparecen sabanas dispersas, y algunas zonas áridas. Estas zonas fueron usadas principalmente durante la guerra para levantar fortificaciones que tenían la ventaja en lugares despejados. En la actualidad, los inmensos campos son utilizados con fines industriales y para construir centros de entrenamiento.
🌊 Cuerpos de Agua, Ríos Mayores y Delta Fluvial Central 10%
0,72 millones km²
La Capital está atravesada por un intrincado sistema de ríos anchos, canales y deltas, con sus principales ríos: Dandelion y Anyelica. Estos cuerpos de agua conectan regiones distantes, permiten el comercio fluvial, y son clave para el desarrollo urbano y agrícola.📊 Resumen territorial
Glaciares y Montañas Nevadas: 22%
Bosques, junglas y montañas: 58%
Sabana y árido: 10%
Cuerpos de agua, delas y ríos: 10%
Biomas Predominantes
Población por Especie Estimada
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6,644,198 habitantes (30%)
La fuerte presencia de los elfos en La Capital no es casualidad: responde directamente al despliegue de la ya conocida “AGEU” (Actual Guardia Elfo Unificada), una fuerza de defensa civil fundada bajo la propuesta de Trestan Dourgrest. Este cuerpo se estableció oficialmente con autorización de la OCU, bajo el argumento de que los elfos debían pagar su deuda externa a través de reparaciones civiles, logísticas y estructurales dentro del territorio que fue arrasado en La Capital durante la Triguerra.
Gracias a este despliegue institucional, miles de elfos civiles encontraron estabilidad y razones para establecerse en La Capital a pesar de no pertenecer a la organización de defensa. Algunos eran veteranos de guerra en busca de un nuevo comienzo, otros regresaban a lugares que alguna vez habitaron antes de ser desplazados, y el resto llegó con la esperanza de encontrar nuevas posibilidades en la tierra de los aventureros. Lo que comenzó como una operación de redención estatal, terminó creando comunidades de elfos completas, integradas al tejido urbano, económico y cultural de La Capital
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5,764,046 habitantes (26%)
A pesar de que Homiens mantiene una posición neutral y diplomática, su presencia en La Capital es abrumadora. Este fenómeno se debe principalmente a la naturaleza migratoria, adaptable y exploradora del ser humano, que ha encontrado en esta nación una oportunidad de crecimiento y expansión.
Por un lado, miles de aventureros, mercenarios, académicos y comerciantes humanos han emigrado a La Capital en busca de fortuna, libertad o conocimiento. Por otro, muchos de ellos también se han integrado en las filas de la AGEU como efectivos militares, colaborando estrechamente con los elfos. Aunque el Estado de Homiens no lo respalde oficialmente, se sabe que numerosos grupos humanos operan como fuerzas de cazarrecompensas, mercenarios y fuerzas paramilitares independientes para la protección civil, moldeando los conflictos desde dentro.
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5,757,832 habitantes (26%)
Posterior a que el ejército zura fuese reducido en número de manera voluntaria tras La División, se supo que su influencia jamás estuvo en sus tropas, sino en sus redes. La nación de Azura mantiene una infraestructura comercial y logística sofisticada, que le ha dado dominio sobre muchas rutas de distribución en Inaros.
Con la consolidación de La Capital como núcleo comercial y científico después del tratado, la migración zura ha seguido en aumento notablemente en los últimos años. Investigadores, comerciantes, técnicos y mineros zuras han encontrado empleo y estabilidad en los sectores más estratégicos de la nación. La constante apertura de universidades, estaciones de investigación y centros de entrenamiento demanda mano de obra cualificada que los zuras no solo ofrecen, sino que lideran.
Si los zuras no lideran la escala de población en La Capital actualmente, es porque se encuentran bien distribuidos en todo el continente.
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3,657,679 habitantes (16.5%)
Tras la División y la Triguerra, los mazdios fueron de los primeros en regresar a La Capital. La razón es simple: antes de los conflictos, grandes sectores del territorio actual de La Capital les pertenecían. Al cesar las hostilidades, la comunidad mazdia comenzó un retorno masivo, motivado tanto por raíces territoriales como por necesidades económicas.
Mazdia, tierra de desiertos y volcanes, siempre ha tenido recursos limitados. Por eso, muchas familias mazdias se han establecido en La Capital buscando mejores condiciones de vida. Además, su influencia política se mantiene fuerte: muchos mazdios ocupan puestos en la OCU y trabajan en misiones diplomáticas, estructurales y administrativas y, por norma general, sus familias siempre los acompañan. Para muchos, La Capital no solo representa una oportunidad, sino que representa una extensión natural de su nación.
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322,099 habitantes (1.45%)
Los dreadtors, han comenzado a integrarse lentamente al mundo exterior. La guerra los llevó a combatir más allá de sus tierras, y tras el conflicto, descubrieron una vida moderna que les era completamente ajena. Muchos optaron por no volver.
La curiosidad, la búsqueda de empleos y la apertura de un mercado libre entre las demás naciones y la Alianza de Tribus han provocado una migración paulatina. Aunque su número aún es reducido, la comunidad dreadtor en La Capital ha ganado reconocimiento como trabajadores resilientes, defensores de la tradición y constructores de una nueva identidad híbrida, entre lo tribal y lo urbano.
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474 habitantes (0.0021%)
La especie kroma se encuentra al borde de la extinción. Tras la Tríguerra, la cepa enviada por los elfos oscuros diezmó a la población civil y militar de Kromia. Las divisiones del ejército que alguna vez formaron el corazón de su poder fueron desintegradas. Muchos sobrevivientes sucumbieron en los años posteriores debido al trauma, desordenes emocionales, el agotamiento físico y la falta de asistencia médica efectiva en regiones aisladas a las que los kromas restantes iban a aislarse.
Aunque alguna vez fueron numerosos en La Capital, hoy apenas 474 kromas permanecen en su interior. Algunos trabajan como instructores militares, otros como vigías o archivistas. La gran mayoría de kromas que todavía quedan, vive gracias a asilo ofrecido por Mazdia y Azura, donde han sido acogidos como antiguos aliados en suburbios y pequeñas ciudades creadas especialmente para ellos. En La Capital, su presencia es simbólica: una memoria viviente de lo que fue una de las razas más poderosas de Inaros, ahora convertida en leyenda entre los más jóvenes.
Otras facciones
Caballeros
También conocidos como "la Insurgencia", buscan liberar La Capital del control militar de la guardia y restaurar su independencia.
Actual Guardia Elfo Unificada (AGEU)
La guardia militar está encargada de supervisar y restaurar La Capital en compensación por la guerra. Aunque sus prácticas ponen en duda su proposito.
Nación
La Capital es la apuesta más ambiciosa de la OCU por una coexistencia ordenada entre las naciones del continente y la libertad plena de sus ciudadanos sin importar su raza, construida sobre los restos aún humeantes de siglos de guerra.
En un principio, La Capital no se trataba más que de simples territorios apoderados y extensas zonas de combate o “tierras de nadie”. Estos territorios eran tomados por un bando, defendidos por una temporada y perdidos a la siguiente.
Finalmente, el indescriptible desgaste de la guerra provocó un cese al fuego y un replanteamiento de los objetivos de cada nación, así como la solución definitiva para acabar con el conflicto. Tras lo sucedido en La División, La Capital fue concebida como un símbolo de unidad continental por la Organización del Continente Unido (OCU). Aquí, en un territorio antes disputado y devastado, se plantó la semilla de una nación sin dueño exclusivo, abierta a todas las especies, ideologías y culturas que sobrevivieron a la guerra.
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El Escudo Nacional de La Capital representa el renacer de una nación construida sobre las ruinas de la guerra. Sus símbolos reflejan la unión de antiguos enemigos bajo un pacto de paz, memoria compartida del conflicto y el esfuerzo colectivo por preservar la estabilidad, la cooperación y la vida en un territorio anteriormente disputado, pero ahora compartido.
Espada rota
Probablemente la parte más influyente y visualmente reconocible del símbolo; esta no es una espada cualquiera, en realidad se trata de una doblemano mazdia rota. Representa el final de La División, la primera gran guerra que causó la ruptura entre las especies del continente.
La elección no fue accidental: la espada mazdia fue sugerida voluntariamente por los propios mazdios para convertirse en el eje central del escudo. Con ello, aceptaban simbólicamente su responsabilidad histórica como una de las fuerzas que encendieron el conflicto original. La hoja quebrada expresa una renuncia consciente a la violencia, y un acto de penitencia colectiva.
Además, el hecho de que la espada esté sobre las montañas y envuelta por una enredadera viva refuerza la idea de que la guerra ha sido “enterrada”, y que sobre sus restos crece ahora una nueva civilización.Rosas
Las seis rosas representan a los caídos de las seis naciones que conformaron el pacto continental. Ninguna es más grande ni más ornamentada que las demás, simbolizando que el dolor de la pérdida fue igual para todos, sin importar bandos, razas o victorias aparentes.
Cada rosa también funciona como una ofrenda silenciosa: no honra la gloria militar, sino el precio de vidas de la guerra. Su color vivo contrasta con la espada rota, sugiriendo que incluso de la tragedia puede brotar memoria, belleza y respeto mutuo.Columnas
Las columnas que flanquean la espada representan la estabilidad estructural y moral de La Capital. No solo aluden a la solidez de la nación como proyecto político, sino también al frágil equilibrio continental que se sostiene gracias a la cooperación entre especies en el territorio central del continente.
Su diseño clásico recuerda a ruinas antiguas restauradas, reforzando la idea de que La Capital no destruye el pasado, sino que lo reutiliza como cimiento para algo nuevo.Montañas
Las montañas no solo representan el vasto y diverso terreno que compone a La Capital, sino también la resiliencia de sus pueblos. Son un recordatorio visual de que esta nación nació en un entorno hostil, fragmentado y devastado por la guerra.
Al mismo tiempo, simbolizan los obstáculos históricos superados: la División, la Triguerra, el “Cataclismo de Kromia” y el colapso de viejos imperios.Fondos azul y amarillo dentro del escudo
Los fondos azul y amarillo representan la noche y el día, respectivamente. Juntos simbolizan la continuidad ininterrumpida de la vida en La Capital, donde siempre hay actividad, vigilancia y movimiento, sin importar la hora.
El azul alude a la introspección, la diplomacia y la vigilancia nocturna, mientras que el amarillo representa el comercio, la reconstrucción, el trabajo civil y la vida cotidiana bajo la luz del sol.
En un nivel más profundo, ambos colores refuerzan la idea de que La Capital no descansa sobre promesas ideales, sino sobre un esfuerzo constante y permanente para sostener la paz.
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Gobierno: Administración descentralizada bajo supervisión de la OCU
Función continental: Centro diplomático, comercial, científico y multicultural
La Capital no existe sin las demás naciones. Es, en esencia, un hijo de la cooperación forzada entre antiguos enemigos. Su relación con:
Elfos
Rol predominante: Supervisión militar y gestión de infraestructura estatal
Los elfos, bajo la organización de la AGEU, tienen a su cargo la seguridad interna, la administración de los distritos estratégicos y la reconstrucción de sectores afectados por la guerra, especialmente aquellos donde los elfos oscuros fueron responsables directos de la destrucción. También coordinan obras públicas a gran escala, como las nuevas instalaciones de la Actual Guardia Elfo Unificada (AGEU). La presencia de arquitectos elfos y oficiales administrativos también sugiere que han tomado el liderazgo en modelar el nuevo rostro urbano de La Capital, aunque no sin resistencias.Zuras
Rol predominante: Comercio, logística, investigación y desarrollo científico
Los zuras actúan como arteria económica, tecnológica e investigativa de La Capital. Se encargan del abastecimiento de materiales, mantenimiento de rutas de transporte, distribución de bienes y coordinación entre centros de producción.
Además, gestionan gran parte de los complejos universitarios, centros de investigación, estaciones de minería y laboratorios presentes en el país. Su presencia ha acelerado la modernización de zonas clave mediante el desarrollo de nuevas tecnologías civiles que tienen que ver con: energía, comunicación y automatización de sistemas públicos.Humanos
Rol predominante: Supervisión militar y Mano de obra general
Los humanos han ocupado todo tipo de posiciones, pero destacan por su adaptabilidad y la gran cantidad de efectivos en las filas de la AGEU y trabajadores independientes que buscan establecerse en zonas aún por urbanizar.
Muchos humanos participan activamente de la seguridad auxiliar y se unen de manera constante a la guardia militar debido a la alta oferta en los puestos oficiales. Pero, por otro lado, la gran mayoría de ellos se enfocan en tareas y empleos que involucran la expansión y urbanización a lugares que todavía no han sido conquistados, enfocándose en la instalación de estructuras logísticas y civiles básicas. Aunque, también son esenciales para proyectos de exploración, cartografía y extracción, gracias a su iniciativa individual y capacidad de formar redes comunitarias rápidas. Los humanos son probablemente la especie más flexible en cuanto a desarrollo se refiere.Mazdios
Rol predominante: Dirección política, gestión técnica y seguridad privada
Con gran presencia en la estructura administrativa de la OCU, los mazdios supervisan gran parte de los proyectos, tanto de la OCU, como de la AGEU dentro de los límites de La Capital.
Sin duda, su idea más arriesgada, pero efectiva, ha sido su programa privado para la protección civil y la lucha contra las bandas criminales en cada ciudad grande de La Capital, que fue puesta en práctica con la inauguración de sus agencias de cazarrecompensas, respaldadas por la OCU para el combate contra el crimen.Dreadtors
Rol predominante: Mantenimiento ambiental, trabajos de fuerza y comercio de elementos exóticos
Los dreadtors son conocidos en La Capital por su resistencia física empleada en trabajos que requieren fuerza, conocimiento del terreno salvaje y cargamentos valiosos. Por esto, suelen ser vistos en tareas como: reforestación, rutas de comercio, custodia de cargamentos especiales y mantenimiento de zonas rurales o alejadas de los centros urbanos.
Hoy por hoy, fabricas privadas de zuras trabajan hombro con hombro con constructores, guardianes de fronteras naturales, recolectores y comerciantes dreadtor, aprovechando sus grandes conexiones tribales para labores que requieren cuerpo, adaptación al entorno y el sostenimiento de un mercado ininterrumpido con materias valiosas provenientes de Lacerbora.Kromas
Rol predominante: Entrenamiento military preservación de conocimiento
Los pocos kromas que quedan en La Capital trabajan como instructores altamente capacitados, especialmente en tácticas de guerra, supervivencia avanzada, reconocimiento de múltiples entornos y entrenamiento de diversos estilos de combate. Muchos han sido absorbidos por academias o divisiones militares como asesores o maestros silenciosos.
En pocas ocasiones actúan como archivistas de guerra, historiadores de campo y guardianes de protocolos olvidados.